Acacias 38

Antoñito no puede comercializar su patente


Antoñito tiene un buen disgusto, pues los empresarios extranjeros han venido a Acacias no a comprarle la patente, sino a decirle que no puede comercializar con ella por que una señorita ya había inscrito su idea del limpia parabrisa un mes antes que él. 

Capítulo 823

Las joyas han desaparecido. Samuel descubre que fue Carmen quien tiró la lata. El joven Alday paga a Cesáreo para que intercepte las posibles cartas de Blanca y su hermano a la gente del barrio. A Leonor le extraña no haber recibido todavía noticias de su amiga. Silvia logra localizar a Blasco. Ramón propone a su hijo viajar al extranjero para que se reúna con los fabricantes de coches. Pero anula el viaje cuando recibe la noticia de que unos ingleses llegarán a España para entrevistarse con él… Aunque esos ingleses traen malas noticias para Antoñito. Samuel sopesa abrir unas galerías de arte en la ciudad para mantener en primera línea el apellido Alday. Lucía se compromete a echarle una mano en aquello que él pueda necesitar. Rosina siente celos de la periodista que entrevista a Liberto. Pero gracias a Casilda acaba reconciliándose con él. En un lugar lejano un prior, Espineira, ordena a un hombre, Telmo, que investigue a Lucía.